Las personas que hacen posible que Anastasia brille: el equipo creativo del musical más ambicioso de la temporada
- 23 abr
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Un musical de la escala de Anastasia no nace solo de un elenco brillante. Nace de un tejido invisible de decisiones: la curva exacta de una peluca, el ángulo de una proyección, el peso de un acorde en el momento justo. En la producción que llega al Teatro Astral el próximo 5 de mayo, ese tejido lo construyó un equipo que mezcla, de manera poco común en la escena local, credenciales internacionales con mirada argentina.

El hombre que eligió no copiar
Cuando Marcelo Rosa asumió la Dirección General de este proyecto, tomó una decisión que define todo lo demás: no hacer una réplica. En un mercado donde muchas producciones de musicales de Broadway se montan siguiendo al pie de la letra las indicaciones originales, Rosa optó por un camino más arriesgado y más propio.
Con formación en dirección teatral y ópera tanto en Argentina como en Nueva York, Rosa describe el proyecto como un "desafío personal inmenso". Lo que eso significa en la práctica es una versión de Anastasia que conserva la tecnología original —las proyecciones premiadas de Broadway— pero que respira con pulmones argentinos. Un tono más adulto, más humano, menos de cuento de hadas.
Lo secunda Micaela Fariña como Directora Asociada, con una trayectoria en dirección y dramaturgia que suma capas dramatúrgicas al trabajo de Rosa.
El cuerpo en movimiento: Ale Ibarra y el lenguaje del espacio
La coreografía de un musical como Anastasia tiene que resolver un problema fascinante: hacer convivir en el mismo cuerpo de bailarines la solemnidad de los salones imperiales rusos y la ligereza del París de los años 20. Ese trabajo es de Ale Ibarra.
Egresado del Teatro San Martín y ganador de múltiples Premios Hugo y ACE, Ibarra no diseña pasos: diseña atmósferas. En Anastasia, cada escena tiene su propio vocabulario de movimiento, y lograr que esa transición entre mundos se sienta natural —y no forzada— es uno de los mayores desafíos artísticos de la puesta.
La voz como arquitectura: Pili Noseda
Antes de que un cantante de musical suba al escenario, hay meses de trabajo que el público nunca escucha. Ese trabajo es el de la Coach Vocal, y en esta producción la responsabilidad recae en Pili Noseda, Estill Master Trainer con más de dos décadas de trayectoria.
Noseda no solo prepara voces: las construye para resistir. Un musical de estas dimensiones exige funciones sostenidas en el tiempo, y la salud vocal del elenco es tan crítica como cualquier decisión artística. No es casualidad que también trabaje con el musical Billy Elliot y sea la coach del grupo K4OS, que acaba de agotar 14 funciones en el Gran Rex.
Lo que los ojos ven: el diseño visual
Aquí es donde la producción despliega su carta más fuerte. Las proyecciones son el diseño original de Broadway creado por Aaron Rhyne, ganador del Outer Critics Circle Award específicamente por este trabajo. No es una adaptación ni una versión reducida: es la misma tecnología que deslumbró en los escenarios internacionales.
Sobre ese fondo visual trabajan tres diseñadores locales de primer nivel:
Carlos Cifani firma la escenografía, con una trayectoria que incluye producciones icónicas como Drácula. Su trabajo es crear el espacio físico que dialogue con las proyecciones de Rhyne sin competir con ellas —un equilibrio delicado que define la coherencia visual del espectáculo.
Stella Maris Müller supervisa el vestuario, mientras que Feliciano San Román diseña las pelucas —un detalle que en una historia sobre identidad y transformación tiene más peso narrativo del que parece. San Román ya trabajó en las versiones de España, Brasil y México, lo que convierte a este equipo en uno de los más experimentados en Anastasia fuera de Broadway.
El sonido es de Gastón Brisky y la iluminación y dirección técnica de Claudio Del Bianco, dos piezas que en un teatro de 1.200 butacas como el Astral son fundamentales para que la experiencia sea consistente en cada rincón de la sala.
La logística del caos organizado
Detrás de cada función hay una estructura de producción que convierte el caos creativo en algo que arranca puntual y termina sin incidentes. Raúl S. Algán lidera la Producción General, con una carrera dedicada a los musicales que incluye también su faceta como docente e investigador. Eva Moreno ocupa la Producción Ejecutiva, especializada en eventos masivos y artes escénicas.
En el día a día, es Maxi Bartfeld quien coordina la logística operativa, y Marianela Dollera Albarracín quien funciona como Stage Manager: el cerebro en tiempo real que mantiene todo en su lugar desde los ensayos hasta el cierre del telón.
Por qué importa quién hace qué
En el teatro, el nombre en el cartel suele ser el del elenco. Pero lo que diferencia una producción verdaderamente extraordinaria de una simplemente correcta es casi siempre invisible: la decisión de un director de no copiar, el trabajo silencioso de una coach vocal, el criterio de un escenógrafo que sabe cuándo no agregar.
Anastasia llega al Teatro Astral el 5 de mayo con un equipo que tomó esas decisiones bien. El resultado, dicen quienes ya vieron los ensayos, se nota.
Entradas disponibles en la boletería del Teatro Astral (Av. Corrientes 1639) y en Plateanet.




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